Hipnosis

Casi todas las personas hemos experimentado situaciones en las que, estando despiertos, hemos perdido la noción de lo que nos rodea. Esto puede ocurrir al ver la televisión, al escuchar música, al pasear, al viajar… Esos momentos son estados de trance. El trance hipnótico es, sencillamente, un estado en el que la persona se concentra en un objeto de tal forma, que pierde la noción aquellas otras cosas que hay en su entorno en ese momento. El estado de conciencia se altera y permanecemos más o menos profundamente extasiados y absortos en aquello en lo que hemos centrado nuestra atención. La diferencia entre estos estados hipnóticos y la hipnosis inducida es que en el primer caso, el trance surge de forma espontánea, sin un objetivo definido. En el caso de la hipnosis inducida hay un control, una voluntad para el trance, un objetivo. El individuo se dirige voluntariamente a un estado de profundización y desbloqueo con la intención de alcanzar un fin terapéutico.
 
¿QUÉ BUSCA LA HIPNOSIS?
 
La Hipnosis Ericksoniana está orientada a alcanzar un estado de atención y concentración que posibiliten a una persona romper bloqueos y alcanzar recursos, motivación, actitud positiva. La hipnosis facilita en cambio desde el inconsciente para que el individuo genere sus recursos creativos y pueda así dar una respuesta más sana y eficaz a sus conflictos, logre una actitud más integradora y feliz.
 
¿QUÉ NO BUSCA LA HIPNOSIS?
 
Desgraciadamente, por el desconocimiento y misterio que encierra el tema de la hipnosis, ha resultado atractivo para los medios de comunicación. Se han realizado programas que han falseado situaciones de hipnosis, perjudicando así en adecuado conocimiento de este fenómeno. Hemos podido ver en este tipo de shows caricaturescos y sensacionalistas , absurdas situaciones en las que una persona supuestamente hipnotizada realizaba conductas ridículas, incoherentes y estrafalarias. Nada más lejos de la realidad. La hipnosis NO vulnera la voluntad, no suprime la consciencia y no puede forzar una conducta. La hipnosis Ericksoniana no se dirige a buscar el origen de un trauma, no tiene como objeto programar la conducta de un individuo, no logra vencer la voluntad de un individuo y no es manipulativa. La mente humana dispone de un preciso sistema de defensa que está siempre alerta, de modo que ante una orden que choque con el propio sistema de valores y creencias, el individuo saldría del trance. La hipnosis es pues segura y sana.
 
¿PARA QUÉ SE UTILIZA LA HIPNOSIS?
 

Se ha demostrado científicamente la utilidad de la hipnosis para fobias, miedos, ansiedad, autoestima, depresión, estrés, dolor, duelo, adicciones, consecución de metas, preparación al parto, etc.