¡Qué molesto es el miedo!

¡Qué molesto es el miedo!19 Nov
Una buena parte de los trastornos emocionales se asientan porque el paciente está intentando no sentir lo que siente. Y con razón, ¿qué vamos a decir? Ansiedad, pánico o miedo son emociones francamente desagradables y lo que uno quiere es que le dejen en paz.
 
Estas emociones pueden ser tan incómodas que puede que estés empezando a hacer cosas, o por el contrario, a evitar ciertas situaciones, simplemente para no sentirlas. El problema es que evitando esas experiencias, tu vida será cada vez más y más pequeña.
 
 
Empiezas a evitar más y más cosas, y la emoción es cada vez más desagradable, así que tienes que renunciar a más. Primero renuncias a andar recto por la acera si ves a un perro, y luego ya le ragalas al perro la acera entera. Al final, no puedes acudir a un cumpleaños porque el anfitrión tiene un perrillo. 
La otra cara de la moneda es que se te queda una sensación cada vez más grande de no poder afrontar, y eres tú el que se hace cada vez más chiquitillo. Así:
 
 
Además, evitar estas emociones intensas pueden hacer que dejes de lado objetivos importantes: ¿conoces a alguien que no estudie idiomas por el miedo a que le hagan hablar en clase?
 
El principal problema es que estas emociones intensas, fuertes e incómodas se han ido convirtiendo en el centro de tu vida y están haciendose protagonistas de tu vida. Esta es tu emoción de miedo ahora riendose de ti: