Cuando el problema es la solución

Cuando el problema es la solución24 Jul
El cambio es la modificación de una cosa o situación en otra. Cada vez que surge un problema en nuestras vidas, lo que intentamos es generar un cambio, modificar la situación. 
 
Lo que es muy llamativo en consulta es la cantidad de veces que ese intento de cambio se convierte en problema. Existe un sinfín de ejemplos: mi hijo no estudia -->le presiono --> el momento de los deberes se hace desagradable --> mi hijo evita el momento de los deberes...  En pareja, pueden seguir formas como esta: siento que mi pareja hace mucha vida sin mí --> le avasallo con preguntas --> se agobia y no contesta, sino que reclama su espacio --> aumenta mi inseguridad y le avasallo con más preguntas...
 
En realidad, nuestro cuerpo y nuestra mente están preparadas para buscar el equilibrio: si hace frío me abrigo. ¿Y si hace más frío? Me abrigo más. El objetivo es estar atemperado. En nuestras relaciones, en el trabajo, en nuestro modo de contarnos a nosotros mismos lo que ha sucedido, buscamos el contrapeso constantemente. Estamos de enhorabuena, porque, de hecho, suele funcionar. 
 
El problema es que cuando esa no es la solución, tendemos a seguir intentando la misma estrategia y hacerla cada vez más intensa. En el primer ejemplo, la madre cada vez se enfada más con su hijo, y el hijo decide con mayor firmeza que <<los estudios no son lo suyo>>. En el segundo ejemplo, la necesidad de establecer límites por parte de un miembro de la pareja crecerá proporcionalmente al intento del otro miembro de reducirlos.
 
Las situaciones de este tipo pueden ser tan dramáticas como sencillas. la dificultad que entrañan es que la acción que generará el cambio está en contra de nuestra lógica interna. Hay que abandonar el contrapunto.
 
Me gusta especialmente la imagen de un velero en el que los dos tripulantes tirán uno hacia babor y otro hacia estribor con todas sus fuerzas para intentar estabilizar la vela. Tomando perspectiva podrían ver que si los dos tienden más hacia el centro del velero, mantendrán la vela estable con mucho menos esfuerzo.
 
¿Y esto qué puede implicar en mi día a día? Pues te propongo que revises tus relaciones. Quizás en alguna de ellas tú y otra persona mantengáis desde hace tiempo <<la paz romana>> o llevéis varios meses en posiciones rígidas y encontradas. La propuesta es: haz lo contrario de lo que haces. Si compites con esa persona, muéstrale que sabes lo bueno que es su trabajo, si tenéis una lucha velada de poder, dáselo (ya estarás a tiempo de recuperarlo si ella no coopera). Si te proteges de alguien siendo muy cortante, date un día de amabilidad extrema con esa persona.
 
Espero que os funcione. A mí me ha dado buenos resultados.