LA FALACIA DE LA FORMACIÓN EN COACHING Y PNL22 Sep
De muchos es conocida la moda del Coaching y de la Programación Neurolingüística en los últimos tiempos. Es más, en los últimos tiempos, se promociona la formación en Coaching y PNL como la panacea para el futuro profesional.
Hace ya algunos años, me llamaron de alguno de los hospitales en los que doy clase para que impartiese algunos cursos de coaching.
Como psicóloga, como profesional responsable y disciplinada, tratando de estar en formación permanente me interesé por estas disciplinas 6y acepté el reto. Pensé que, además, ampliaría mis recursos y herramientas profesionales, pensé que mis clientes, alumnos y pacientes podrían beneficiarse de esos “nuevos” conocimientos y “nuevas” habilidades.
Empecé por hacer numerosas búsquedas bibliográficas, leí, estudié y me di cuenta de que llevaba haciendo coaching con muchos de mis clientes. Me parecía, básicamente, lo mismo que los psicólogos hacemos con los clientes que no tienen psicopatología. No podía ser, seguramente estaba equivocada, tenía que haber algo más. De no ser así ¿qué aportaba de nuevo?
Decidí que, quizás, con algún curso pudiera obtener algún conocimiento más novedoso. Así lo hice, asistí a varios cursos, generalmente de fines de semana. Alguna pincelada, algún término nuevo, sin embargo, nada realmente distinto. Ávida de conocimiento y reconocimiento decidí hacer una formación más profunda y estructurada, que me garantizara una acreditación oficial.
Así, empecé a indagar en las escuelas, centros, institutos de PNL y Coaching de mayor renombre. Hice un listado y comparé programas, fechas, lugar, duración, precio, etc. Una vez decididas mis opciones, me dispongo a consultar para formalizar mi inscripción.
Sorpresa.
Resulta que hay niveles.
Vale, lógico, se trata de un proceso.
¿En qué nivel estaré yo?
Otra sorpresa.
No importa qué nivel tenga; tengo que empezar por el primer nivel.
Curioso.
Pero bueno, cuando me he apuntado a alguna academia de valenciano, inglés, matemáticas, informática… ¿qué es lo primero que me han hecho? Evaluar mi nivel para colocarme en el curso adecuado a mis conocimientos.
Me parece lo más razonable. De hecho, de no ser así, cada vez que cambias de academia, de profesor, de ciudad, tienes que empezar de cero.
Bueno, siendo así, que todos empezamos de cero, será que todos tenemos una formación previa más o menos homogénea; es decir, somos todos psicólogos y todos tenemos experiencia en clínica y salud.
No.
Curiosamente, no importa nada. Da igual, puedes ser taxista, fontanero, psicólogo, futbolista, informático o cazador de arañas. Todos empiezan en el mismo grupo, en el mismo nivel.
Desde mi ingenuidad pensé que, quizás, no se les había ocurrido que esta forma de agrupar a la gente no era razonable. Un psicólogo con 14 años de experiencia ya sabe algo de calibrar, evaluar, preguntar, reencuadrar, cuestionar, remover paradigmas, etc.
Les escribí.
Escribí a cada centro de formación planteando mi sugerencia y explicándoles que estaba muy interesada en realizar la formación pero que quisiera que me hiciesen un examen para colocarme en el nivel que me correspondiese.
Sorpresa.
De esto hace dos años; nadie me ha contestado.
Quizás aún lo estén reflexionando…

Se encuentra usted aquí