
| AMOR Y AUTOESTIMA: EL REGALO ESTRELLA PARA TUS HIJOS | 02 Feb |
Artículo pubicado en Mi collar de Macarrones Navidad 2011
La Navidades son fechas en las que los niños son los auténticos protagonistas. La magia, la ilusión, el espíritu de estas fiestas envuelven tu hogar y, disfrutar junto a tus pequeños, es el verdadero regalo para los niños y padres.
Durante el resto del año, papás y mamás vivimos componiendo el puzle de nuestro tiempo para llegar a todo, atender a la familia, al trabajo… Con suerte, llegamos a cubrir expediente, no obstante, queda poco tiempo para compartir de verdad, sin reloj, el desarrollo y crecimiento de los hijos.
Esta realidad, dificulta la labor educativa de la familia, la educación verdadera. Esta educación verdadera consiste en ocuparse de que vaya bien en la escuela, cuidando sus hábitos, cuidando su salud física, y prestando especial atención a su salud psicológica, emocional y social.
Por desgracia, a veces los padres no vemos lo obvio ¿qué es lo importante en la educación de nuestros hijos?
Lo importante, es la garantía de nuestro amor, un amor auténtico y responsable desde el que, lejos de la peligrosa y necia sobreprotección, marcando y respetando los límites con autoridad, ofrecerle la seguridad de ser aceptado, valorado y respetado. Hagámoslo de forma explícita, sin miedos ni reservas; díselo, abrázalo, exprésale tus pensamientos y emociones positivas al estar con él, jugando y compartiendo actividades. Quizás, sin saberlo, estás regalando a tu hijo un bien muy preciado, casi un don; autoestima.
Regala a tus hijos tu tiempo, tu interés, tu respeto, tu escucha, tu reconocimiento, tu comprensión, tu amor incondicional, regálales tus besos, tus caricias, tus abrazos, tus risas, tus miradas, porque no hay nada que pueda tener más valor; el regalo más caro jamás suplirá el reconocimiento sincero y el amor de un padre.
Durante el resto del año, papás y mamás vivimos componiendo el puzle de nuestro tiempo para llegar a todo, atender a la familia, al trabajo… Con suerte, llegamos a cubrir expediente, no obstante, queda poco tiempo para compartir de verdad, sin reloj, el desarrollo y crecimiento de los hijos.
Esta realidad, dificulta la labor educativa de la familia, la educación verdadera. Esta educación verdadera consiste en ocuparse de que vaya bien en la escuela, cuidando sus hábitos, cuidando su salud física, y prestando especial atención a su salud psicológica, emocional y social.
Por desgracia, a veces los padres no vemos lo obvio ¿qué es lo importante en la educación de nuestros hijos?
Lo importante, es la garantía de nuestro amor, un amor auténtico y responsable desde el que, lejos de la peligrosa y necia sobreprotección, marcando y respetando los límites con autoridad, ofrecerle la seguridad de ser aceptado, valorado y respetado. Hagámoslo de forma explícita, sin miedos ni reservas; díselo, abrázalo, exprésale tus pensamientos y emociones positivas al estar con él, jugando y compartiendo actividades. Quizás, sin saberlo, estás regalando a tu hijo un bien muy preciado, casi un don; autoestima.
Regala a tus hijos tu tiempo, tu interés, tu respeto, tu escucha, tu reconocimiento, tu comprensión, tu amor incondicional, regálales tus besos, tus caricias, tus abrazos, tus risas, tus miradas, porque no hay nada que pueda tener más valor; el regalo más caro jamás suplirá el reconocimiento sincero y el amor de un padre.

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