Area clinica

Ser padres es una experiencia de las más positivas y difíciles. No hay  instrucciones genéticas, ni manuales que nos enseñen cómo ser buenos padres, situación  que genera preocupación e incluso miedo por si no se sabe abordar adecuadamente. En  PSICOFORMA te asesoraremos, enseñaremos estrategias,  pautas y estilos educativos, formas de establecimiento de límites. Con la finalidad de promover un  vínculo positivo con tus hijos y una mejor comprensión del  proceso madurativo-evolutivo y  del desarrollo emocional que permita conformar una expectativa más adecuada.
La existencia de la depresión en la infancia ha sido muy cuestionada, existiendo la idea de que en el niño no cabían sentimientos de tristeza, abatimiento, preocupaciones o sentimientos de culpabilidad. Como se encargaron de demostrar diversos estudios, por desgracia, la existencia de tales sentimientos es una realidad ya a edades tempranas. Puede manifestarse en síntomas como llanto, escaso apetito, alteración en el sueño  lentitud, pérdida de energía, irritabilidad, dificultades de aprendizaje, negativismo siendo difícil complacerlos, etc. En PSICOFORMA acompañaremos a tu hijo y sus padres en este estado doloroso, transformando la visión negativa y el malestar en una visión y sentimientos más ajustados para que pueda volver a disfrutar de las actividades que antes le gustaban y recupere su bienestar y energía vital.
La Encopresis consiste en que el niño hace sus deposiciones, repetida e involuntariamente, en lugares que no son adecuados para ello, a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es decir, más allá de los 3-4 años. Puede ser primaria: si nunca se ha logrado o secundaria: si se produce después de un período de control. Puede tener diferentes causas: malos hábitos de aprendizaje, como intentar que el niño controle a una edad aún temprana para hacerlo; estreñimiento crónico hasta incluso puede ser síntoma de depresión infantil o estar asociada a otro trastorno. En PSICOFORMA te ayudaremos a identificar la causa que la produce y acompañaremos a tu hijo para que no se sienta ridiculizado o castigado por este problema.
La Enuresis es la emisión no voluntaria de orina por el día o por la noche, a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es decir, más allá de los 3-4 años. La enuresis puede ser primaria: cuando el niño no ha conseguido controlar su pipí o secundaria: si, después de un período de control, no consigue volver a él.

Es un problema complejo en el que pueden intervenir una serie de factores: físicos, como por ejemplo vejiga pequeña o musculatura débil, factores psicológicos, como nacimiento de un hermanito, hasta factores hereditarios, ciclo de sueño muy profundo o algún trastorno asociado. En PSICOFORMA realizaremos una evaluación conjunta con otros profesionales como pediatras para determinar la causa y te aconsejaremos sobre el mejor tratamiento. Enseñaremos a tu hijo técnicas de control para que aprenda a controlar el pipí y mejore así su autoestima y bienestar.
La desobediencia, las rabietas, el negativismo, son los trastornos de conducta más habituales durante la infancia. Estos problemas suelen suponer un desafío a la autoridad y control  de los padres, llegándose a establecer un vínculo relacional negativo con nuestros hijos. En PSICOFORMA  te daremos información y te enseñaremos estrategias educativas  para obtener un comportamiento más adecuado y adaptativo de tus hijos, así como mejorar el vínculo entre padres e hijos.
 
Rabietas
 
Podemos entender las rabietas como  expresiones agresivas cuyo objetivo podría ser mostrar  desacuerdo u enfado con alguna situación frente a la interacción con algún adulto significante (padres, abuelos, etc. Las mismas son un fenómeno normal en un determinado estadio evolutivo del niño (alrededor de los dos o tres años) y deberían ir remitiendo a medida que el niño se hace mayor para desaparecer completamente hacia los cinco o seis años de edad.
 
Desobediencia / Negativismo
 
Es uno de los motivos de consulta frecuente. El negativismo es  la oposición activa pero no agresiva, que presentan algunos niños que siempre “dicen no” frente a indicaciones de los padres.
Probablemente el negativismo y la desobediencia sean una forma segura de llamar y mantener la atención hacia los adultos.
 
Miedos
 
Los miedos son un comportamiento típico y universal durante la infancia ya que tienen un valor adaptativo, sin embargo son vividos como una experiencia muy desagradable por parte de los niños.  Cuando este miedo es desadaptativo (no obedece a ninguna causa real de peligro potencial o se sobrevaloran las posibles consecuencias) deviene en  sufrimiento por parte del niño que lo padece y de sus padres, pudiendo alterar la vida cotidiana del menor en situaciones como ir a dormir, ir a la escuela, estar solo o a oscuras, etc. Podrían llegar  incluso a derivar en patologías como ansiedad o fobias, si no se tratan a tiempo. En PSICOFORMA acompañaremos y orientaremos a tu hijo por medio de la utilización de técnicas psicológicas como la escenificación emotiva, entre otras, para superar estos miedos que limitan su vida y coartan sus actividades diarias.
Las pesadillas y terrores nocturnos se caracterizan por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus fases específicas o a los momentos de transición sueño-vigilia, pudiendo producir dificultades como: miedo a dormirse, a la noche, a conciliar el sueño, irritabilidad, ansiedad. En PSICOFORMA acompañaremos a tu hijo para que afronte los sueños que le provocan miedos, a través de técnicas de relajación para que el sueño pierda su carácter amenazante y vuelva a ser reconfortante.
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